miércoles, 24 de abril de 2013

Primer corto El cuerpo humano es una prisión

Para ir calentando, voy a dejar esta pequeña historia que mi mejor amiga y yo hicimos hace un año: yo soy la ilustradora y ella la autora. Se llama "El cuerpo humano es una prisión". Encontrarás que esta historia tiene un toque filosófico.



Hace mucho tiempo, cuando la tierra y el inmenso mar se unían en total armonía, un clan de ballenas azules nadaban en paz siendo respetadas y respetando todas aquellas creaciones de la madre naturaleza.

Dicho clan estaba formado por un macho, dos hembras y una joven cría. Una tarde la cría se separo del grupo distrayéndose con el suave movimiento de las algas, saliendo a la superficie y mirar hacia el Sol, y sin darse cuenta llego hasta la orilla de una playa donde un anciano brujo  con aspecto débil y esbelto pero de mirada ambiciosa y sonrisa torcida, miro con admiración al ballenato y pronunciando unas palabras en latín antiguo, capturo su joven y libre esencia en un cuerpo humano.

El ballenato vio a través de sus extraños ojos esos pequeños apéndices se que movian temblorosos en sus nuevas aletas y luego siguio su mirar hasta sus dos colas nuevas. Todo era confuso. Intento emitir su canto de ballena, pero no articuló ni un sonido; su voz era muda. Después fijo su mirada al brujo, que se acercaba y le dijo: "Ahora no eres una ballena. Eres mi trofeo. Y me servirás para siempre." Y para que este conjuro no perdiera su fuerza le coloco unos grilletes mágicos en sus finas y pequeñas manos.

Llegando al castillo del brujo, le pusieron un vestido beige, como muestra de servidumbre al señor y el anciano hombre hablo "Primero fregarás el suelo, limpiarás las cortinas y las escaleras. El guardián de llaves te explicará como se hace". Con miedo, la cría asentó la cabeza, sin entender ninguna de esas palabras que salian de su boca y siguió al guardián. Las primeras semanas fueron duras, pues nunca en su corta vida, había hecho lo que un ser de dos colas hace cada día: 'trabajar'. Y a cada error que cometía, un azote de una barra de bambú del anciano brujo recibía. El ballenato se pasó horas, días e incluso años deslumbrando a lo lejos el azul e inmenso océano donde familia no dejaba de preguntarse donde había ido, sus lágrimas transparentes y brillantes recorrían sus rosadas mejillas hasta llegar al frío suelo.

Después de muchos años de espera, los días del viejo brujo llegaron a su fin y con ellos la prisión de la joven cría, pero su conjuró no se desvanecía y sin previo aviso, unos bandidos saquearon el castillo y se llevaban todo lo que caía en sus manos, incluida la cría que la confundian con una mujer joven. Iban a venderla como esclava, pero al oir la palara 'esclava', que para ella significaba 'servir año tras año a un ser cruel y sin piedad', hecho a correr hacia la orilla. Como nunca había caminado más deprisa de lo que sabía, tropezó con una roca y cayó por un acantilado. Los bandidos la dieron por muerta. Pero el ballenato se salvó de una caida mortal sino hubiera golpeado su pequeño cuerpo a un saliente y quedó inconsciente.

Abrió los ojos lentamente hasta hallarse en una caverna oscura, fria y húmeda, que apenas dejaba elevar aquella cosa brillante y caliente, el fuego. Después vio a una mujer de mediana edad  sentada a su lado y cosiendo una red y una sombra en la pared que parecía un monstruo tras esa mujer. Se levantó sobresaltada y señaló con lo que aprendió su nombre: dedo. La mujer se dio la vuelta y sonrie "Eso es mi sombra" dijo relajada y preguntó "¿Nunca habias visto una sombra?" La cría ladeó la cabeza como respuesta de un 'no'. No se dio cuenta de que sus aletas, o 'manos' según los humanos, estaban tan separadas y no sintió los grilletes haciendole daño. "Te las quité mientras dormias, las bañe en agua salada y se oxidaron rapidamente" dijo mientras señalaba los cobrizados grilletes que una vez fueron mágicos.

Aquel gesto de aquella humilde señora dio paso de nuevo a la libertad, la joven con una sonrisa que iluminaba hasta el rincón más lúgubre del mundo hecho a correr hacia su hogar, hacia su libertad, hacia el inmenso mar donde su familia la esperaba. La mujer le preguntó hacia donde iba pero no recibió respuesta, solo una unión entre dos seres que se llamaba 'abrazo' y se rió de nuevo feliz. En cuanto la joven estaba cara a cara al inmenso océano, sus pequeñas y blancas aletas a las que aprendió llamandolas 'pies' tocaron el agua, volvió a ser todo como antes, volviendo con sus seres queridos y llevándose consigo todo lo que habia aprendido.

Rosa María Luís (Romaluva). Espero que te guste.

miércoles, 17 de abril de 2013

¿Qué es un "Mushra"?

Una parte fundamental en este blog es que quiero que conozcas que tipo de bruja es mi personaje, Nara, para no equivocarte. Pues te contaré.

Un "Mushra" es aquel Mago o Bruja que tiene en su control doce tipos de poderes, cualquier poder elemental o variado, asignado 'a' y 'por' su carácter. A veces cuando eres un bebé, muestras signos de magia concedidos y heredados por tus padres (tanto mágicos como no-mágicos) y otras veces, según creces, se desarrollan nuevos poderes en tu interior. Al iniciar tu camino como Mushra, tienes que abandonar la civilización (no en plan perderte en una isla desierta y no volver, no) durante diez años y al cumplir los 14, ya se te considera un Mushra joven y consciente de tus cometidos. Conservas todos los poderes que has aprendido a lo largo de tu vida, siguiendo las directrices de 'no uso personal', 'caso de emergencia', 'no dirigir tus poderes hacia otro aprendiz de Mushra', etc. y según tus acciones, tus poderes se usan para bien o para mal.



Los Mushras, según sus leyendas, son descendientes directos de un antiguo aquelarre de brujas, las benévolas Brujas Infinitti, que con el poder de sus dioses celtas, habitaban la tierra, el agua, el viento y pocas veces, el fuego.

Ahora que lo has entendido, te diré que Nara es una Mushra de la mente, o como ella prefiere 'futuróloga', pues tiene el poder de la premonición y la empatía unidas en su interior y por eso, puede ayudar a alguien cuando tiene problemas.

lunes, 1 de abril de 2013

¡Feliz Pascua!

 
¡Os deseo a todos una alegre y feliz Pascua! Lamentablemente este dibujo tiene un día de retraso debido a la lentitud del Internet.
 
¡Disfrutadlo!